Hoy, Erika trabaja como agente especializada en Disneyland París, apostando por un enfoque basado en la experiencia propia: “Yo me especializo en lo que he vivido. No quiero vender algo que no conozco”.
Su labor consiste en diseñar viajes a medida, adaptados al presupuesto y a las expectativas de cada cliente. “Primero pregunto el presupuesto y, a partir de ahí, construyo la experiencia”, explica. Desde opciones económicas hasta estancias completas en hoteles Disney, su objetivo es optimizar cada detalle.
Disney: emoción sin edad
Uno de los aspectos que más destaca Erika es el componente emocional de la experiencia Disney. “Es magia pura. Ves a personas de 60 o 70 años llorar delante del castillo”, relata.
Frente a la percepción de que se trata de un destino caro, insiste en que existen alternativas accesibles: “Si tú quieres ir a Disney, vas”, afirma, señalando que ha organizado viajes por menos de 500 euros por persona en determinadas condiciones.
Para ella, el valor no está solo en el viaje, sino en lo que genera: “No lo hago solo por dinero, lo hago porque me hace feliz ver a la gente disfrutar”.
El reto de las redes sociales
En esta nueva etapa, Erika también ha tenido que adaptarse al mundo digital. A través de sus perfiles en redes sociales, donde se presenta como “Viaja con Eri”, promociona sus servicios y comparte contenido desde los parques.
Sin embargo, reconoce que no ha sido fácil: “Lo que más me cuesta es grabarme, parece mentira con todo lo que he hecho”. En este proceso, cuenta con la ayuda de su hija, quien le aporta ideas y naturalidad frente a la cámara.