Un mensaje de esperanza
Durante la homilía, monseñor Prieto destacó la importancia de la peregrinación como un símbolo de esperanza y libertad para los reclusos. A través de sus palabras, recordó que, a pesar de la privación de libertad, este camino representa una oportunidad para renacer y construir un futuro mejor. «Que aquí en Santiago renazca la esperanza para los que buscan justicia y dignidad», expresó el arzobispo, haciendo suyas las palabras de la ofrenda al Apóstol.
Testimonios y reflexión
Tras la misa, los peregrinos se reunieron en el Monasterio de San Martín Pinario para compartir testimonios. Representantes de cada centro penitenciario hablaron sobre su experiencia en el Camino, destacando los momentos de fraternidad, esfuerzo y encuentro personal con Jesús. Juan González-Redondo, capellán del Centro Penitenciario de Teixeiro, resumió el sentir general al afirmar que todos regresaban «con las pilas cargadas de esperanza».
Acompañamiento y reinserción
Yolanda Sánchez, delegada diocesana de Pastoral Penitenciaria, valoró la experiencia como un proceso de crecimiento personal y colectivo. Además, el Director del Departamento para la Pastoral Penitenciaria de la CEE, José Antonio García Quintana, junto con el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Luis Ángel Ortiz, y el director general, Miguel Ángel Vicente, también acompañaron a los reclusos, subrayando el compromiso de la Iglesia con su reinserción social.