Evitada una pelea multitudinaria de ultras en una jornada ‘familiar’ en Riazor
La Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo de seguridad el pasado 1 de mayo con motivo del encuentro de la Jornada 38 de la Liga Hypermotion disputado en el estadio Abanca Riazor entre el R.C. Deportivo da Coruña y el C.D. Leganés, declarado de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte.
Líder Redacción
4 de mayo de 2026 a las 19:02
El operativo permitió evitar un enfrentamiento entre grupos ultras de ambos equipos que habían sido detectados a las 11:30 horas con intención de agredirse. Muchos de ellos se encontraban encapuchados y portaban objetos contundentes como palos.
La intervención policial fue inmediata: los seguidores del Leganés fueron aislados, identificados y alejados de la zona por unidades antidisturbios, mientras que los miembros del grupo radical conocido como Riazor Blues se dispersaron por la ciudad antes de concentrarse en un local cercano al estadio.
Intervención en un local próximo al estadio
Posteriormente, los agentes llevaron a cabo una actuación en dicho establecimiento, donde identificaron a unas 20 personas e intervinieron diverso material peligroso, entre el que se encontraban palos, guantes, cascos, máscaras, martillos y armas blancas presuntamente destinadas a enfrentamientos con otras aficiones.
Además, se incautaron bengalas similares a las utilizadas en incidentes anteriores, como en el partido frente al Málaga C.F., donde estuvieron a punto de provocar el incendio de un vehículo, o en el encuentro contra el Real Zaragoza, en el que generaron situaciones de grave riesgo debido al humo y la falta de visibilidad.
Graves irregularidades y sanciones
En el local también se detectaron importantes irregularidades administrativas. Según fuentes policiales:
- Se almacenaban artículos pirotécnicos sin autorización ni medidas de seguridad.
- Se vendían bebidas al público sin la correspondiente licencia.
- Se hallaron varias dosis de sustancias estupefacientes preparadas para su consumo.
Estos hechos podrían derivar en sanciones administrativas severas, que podrían alcanzar hasta los 650.000 euros, además de posibles prohibiciones de acceso a recintos deportivos durante periodos de entre dos y cinco años.
Un dispositivo de gran envergadura
El operativo contó con la participación de unidades antidisturbios, medios aéreos, guías caninos, especialistas TEDAX y efectivos de la Policía Local de A Coruña, con el objetivo de garantizar la seguridad ciudadana.
La actuación fue especialmente relevante dado que coincidía con la celebración del Día de las Peñas, lo que implicaba una gran afluencia de público, incluidas familias y menores, en los alrededores del estadio.
Investigación en curso
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y ha reiterado su compromiso con la prevención de la violencia en el deporte, subrayando la incompatibilidad de este tipo de conductas con el normal desarrollo de los eventos deportivos y la convivencia ciudadana.