El especialista explicó que la biopsia líquida “se empezó a hacer para ver cómo se comportaban los tumores” y que en la actualidad “se está utilizando mucho en cáncer de pulmón avanzado”. Añadió que “se está empezando a utilizar en cáncer de mama en las primeras líneas del tratamiento hormonal” y que también “se está utilizando en cáncer de colon avanzado”, además de en otros tumores.
Otra de las aplicaciones de esta técnica es la detección de la denominada enfermedad mínima residual tras una intervención quirúrgica. Según explicó, permite saber “si persiste tumor que no somos capaces de ver con las herramientas habituales, como el PET o las resonancias”, y decidir “si es conveniente añadir o no tratamiento”. En enfermedad avanzada, añadió, la biopsia líquida “nos puede decir cuál es el tratamiento apropiado en ese momento”.
En su intervención, el Dr. López se refirió al horizonte al que debería avanzar esta técnica: “El sueño ideal es el cribado, ayudarnos a diagnosticar los tumores en etapas muy iniciales”.
En cuanto a su implantación en el sistema sanitario, explicó que la biopsia líquida se realiza desde hace años en el CHUS, inicialmente “más en terreno experimental y en algunas aplicaciones”. Añadió que en Galicia, “a través del Comité Molecular de Tumores, ya se puede utilizar en cualquier ciudadano gallego que lo solicite el oncólogo y lo apruebe el comité autonómico”.
El oncólogo reconoció que su incorporación generalizada no es inmediata porque “toda innovación cuesta”, y explicó que “todos estos test son caros inicialmente”. También señaló que se trata de una técnica “fiable”, “segura” y con “una sensibilidad muy alta”.