“La letra pequeña no muerde, pero si no la lees, puede comerse tu tranquilidad”, afirma. Su habilidad para mezclar datos técnicos con ejemplos de la vida cotidiana ha generado un impacto real: seguidores reportan que ahora sienten mayor confianza al negociar coberturas o al cuestionar cláusulas aparentemente abusivas.
No todo es pedagogía en el discurso de El Asegurado Enterado. También hay lugar para la crítica. “Muchos problemas en el sector de los seguros no son culpa de los clientes, sino de las empresas que juegan al despiste. La transparencia no debería ser una estrategia de marketing; debería ser un estándar”, asegura. Sus seguidores aplauden su valentía al denunciar prácticas poco éticas, como el uso de lenguaje ambiguo o la venta de coberturas innecesarias.
“Mi intención no es generar miedo, sino empoderar. Un cliente informado es un cliente difícil de engañar”, sentencia.
El alter ego de Elia Costas no solo está educando, sino que también está creando comunidad. En los comentarios de sus publicaciones, sus seguidores comparten experiencias, dudas y consejos, generando un espacio colaborativo que trasciende la figura del influencer. Además, ha logrado llevar su mensaje a otros formatos, como talleres en línea, colaboraciones con asociaciones de consumidores, y publicaciones especializadas.
Sin duda, El Asegurado Enterado ha demostrado que los seguros, aunque complejos, no tienen por qué ser un misterio. Y que, con la dosis adecuada de humor, conocimiento y empatía, es posible transformar un tema árido en una herramienta de empoderamiento ciudadano.