
Una identidad borrada… y recuperada
La obra incluye un capítulo titulado «Identidades Perdidas», escrito por Vilariño, que relata cómo un grupo de jóvenes comenzó en 1998 a reivindicar el pasado de Conxo a través de la comisión de fiestas locales. De ahí surgió la Asociación Amigos de Conxo. «Veíamos cómo otros antiguos concellos como Carril o Pontecesures mantenían viva su identidad. Eso nos dio fuerza para hacer lo mismo aquí», recuerda.
La lucha fue silenciosa, sin subvenciones, ni grandes apoyos institucionales. «Todo esto lo hemos hecho sin un solo logo, sin financiación pública, molestando a unos y a otros, pero con total libertad», dicen con orgullo. La edición del libro, incluso, se hizo en castellano por respeto a su público objetivo: “Nuestros lectores son mayores, gallego hablantes que no leen en gallego”.
El futuro: ¿más fusiones a la vista?
Pero In Memoriam 100 no es solo un viaje al pasado. También es un vaticinio. A lo largo de la entrevista, ambos autores alertan sobre la posibilidad de nuevas fusiones municipales en Galicia. «A corto o medio plazo, a otros les tocará lo mismo que a nosotros hace cien años», aseguran. Y apuntan directamente a dos nombres: Ames y Teo.
«Somos separatistas de corazón y fusionistas de cabeza», dice Vilariño, en una frase que resume la tensión entre identidad y pragmatismo administrativo. “No vamos a ser nosotros los únicos sacrificados por la cohesión del territorio”. Según los autores, la configuración actual de los concellos gallegos —heredada de 1835— está anquilosada en otra era. “Era cuando se viajaba a caballo”, ironizan.
La posibilidad legal de desanexión o segregación de parroquias existe, pero es casi imposible en la práctica. “Solo conocemos tres casos en España. El único comparable al nuestro fue el de Erandio, en Bilbao”, señala Lema. Frente a ello, la fusión aparece como un destino más probable. «Teo y Ames están ahí, en la diana», advierte.

Banquete de memoria
La presentación oficial del libro se celebrará el 24 de mayo, en el marco del Banquete de Conxo, un evento que evoca la tradición y espíritu liberal que siempre distinguió al sur compostelano. “Santiago en aquella época era una ciudad muy clerical. En Conxo siempre hubo más transigencia y libertad”, recuerdan.
Así, In Memoriam 100 no es solo un homenaje al pasado, sino también una herramienta de reflexión sobre el presente y el futuro de la organización territorial en Galicia. Una historia de pérdida, pero también de resistencia. Y de memoria rescatada.