Durante el último mes del año, la ciudad acogió 42.278 viajeros, lo que supone un descenso del 0,5 % respecto al mismo periodo de 2024. Aunque la bajada es moderada, confirma un estancamiento que contrasta con la evolución de otras urbes gallegas. Vigo, impulsada de nuevo por su programación navideña, encabezó el ranking con más de 55.600 visitantes, mientras que A Coruña superó por primera vez a Santiago en número de turistas, al alcanzar los 43.745.
El principal punto débil de Compostela sigue estando en el mercado internacional. En diciembre llegaron 12.332 turistas extranjeros, un 2,8 % menos que un año antes, un retroceso que coincide con la pérdida de conexiones aéreas internacionales en el aeropuerto de Lavacolla. Este descenso no logró compensarse con el ligero aumento del turismo nacional, que creció apenas un 0,5 %, hasta los 29.946 viajeros.
Más preocupante resulta aún la evolución de las pernoctaciones. Las estancias hoteleras en Santiago se situaron en 70.623 noches, lo que representa una caída del 5,2 % interanual y refuerza la sensación de que los visitantes permanecen menos tiempo en la ciudad. En paralelo, A Coruña cerró diciembre con 83.903 pernoctaciones, un 26,3 % más, evidenciando dos dinámicas turísticas muy diferentes dentro de Galicia.