Mar explicó que, durante las labores de retirada del árbol, los daños al vehículo se agravaron aún más. “Las ramas y el tronco siguieron cayendo sobre el coche mientras intentaban retirarlo. Parecía que no estaban tomando las precauciones necesarias. Vi cómo un tronco grande, que estaba a medio metro del coche, cayó directamente sobre él. Avisé al policía que estaba allí, pero ya era tarde”, denunció.
Aunque la zona fue acordonada después del incidente, Mar considera que esta acción llegó demasiado tarde: “Si esos árboles son tan peligrosos, la zona debería haberse acordonado antes de que ocurriera algo así. Mi hijo no tenía forma de saber que aparcar ahí podía ser un riesgo. El domingo, cuando aparcó, estaba lleno de coches. Cualquiera pudo haber sido el afectado”.

Tras publicarse imágenes del suceso en las redes sociales de Radio Líder Santiago, el Concello confirmaba al medio que colaboró en las labores de retirada del árbol, cuya titularidad es de la USC. Sin embargo, Mar Puga exige más responsabilidad por parte de ambas instituciones: “Es un espacio público, cerca de un colegio y un sanatorio. Es inaceptable que no se revisen estos árboles regularmente, especialmente después de un temporal”.
Los daños al coche, calificados preliminarmente como un posible siniestro total, están siendo evaluados por el seguro. Afortunadamente, el vehículo estaba asegurado a todo riesgo, lo que podría facilitar su reparación o reposición. “Si no lo tuviera a todo riesgo, nos quedaríamos mirando para el coche destrozado sin poder hacer nada”, lamentó Mar.
Sin embargo, el impacto emocional es evidente. “Mi hijo está muy afectado. Trabaja toda la semana y lo único que hizo fue aparcar en el único sitio donde podía. Ahora tiene que enfrentarse a todo esto”, explicó. También criticó la falta de empatía de algunos usuarios en redes sociales: “La gente es muy cruel, lo llaman burro por aparcar ahí, pero no piensan que él no tenía otra opción. Nadie espera que un árbol se venga abajo de esa manera”.