La importancia de la diversificación
Pérez fue claro al señalar que la mayoría de las exportaciones gallegas se dirigen hacia mercados europeos, como Francia o Alemania. «Es lógico que las empresas prefieran mercados cercanos, con reglas claras y estables», comentó. Sin embargo, también subrayó la importancia de expandirse a mercados terceros, como Estados Unidos, Marruecos, China y México, que han demostrado ser atractivos para las empresas gallegas.
La diversificación, según Pérez, fue crucial durante la crisis de la pandemia de COVID-19. Las empresas que ya estaban presentes en varios mercados pudieron adaptarse mejor al cierre de fronteras en algunos países, lo que les permitió sobrevivir y mantener su competitividad.
«Durante la pandemia, algunas empresas que tenían mercados diversificados lograron resistir mejor», indicó. Sin embargo, advirtió que muchas empresas gallegas aún dependen demasiado de unos pocos mercados, lo que las pone en riesgo.
El tamaño de las empresas, un hándicap para la internacionalización
Uno de los mayores desafíos para las empresas gallegas, y españolas en general, es su pequeño tamaño. Pérez explicó que esto limita su capacidad para expandirse internacionalmente. «El tamaño de las empresas en Galicia y España es pequeño, y eso es un auténtico hándicap para nosotros», señaló, destacando que mientras las grandes empresas pueden exportar a múltiples mercados, las pequeñas se ven limitadas a operar en solo unos pocos países.
Este problema estructural afecta directamente la capacidad de crecimiento de las empresas. A pesar de que Galicia cuenta con productos de alta calidad y empresas que podrían competir a nivel internacional, muchas veces no disponen de los recursos financieros o humanos necesarios para abordar estos mercados con éxito. “Hay muchas empresas gallegas con productos estupendos que podrían tener cabida en mercados internacionales, pero carecen de la capacidad para hacerlo”, añadió.