En Galicia, esta decisión permite que 273 concellos recuperen la cría al aire libre, poniendo fin a las restricciones vigentes desde noviembre de 2025. Sin embargo, 40 municipios continúan con limitaciones por su mayor exposición al virus, especialmente en áreas costeras o con alta presencia de aves migratorias. Estas zonas concentran cerca de 20.000 explotaciones avícolas, lo que refleja el impacto directo de la medida en el sector.
En concreto, el confinamiento se mantiene en los concellos de Cerceda, Ordes y Tordoia (A Coruña); A Illa de Arousa, Cambados, O Grove, Meaño, Ribadumia, Sanxenxo y Vilanova de Arousa (Pontevedra); y Xove (Lugo), considerados de especial riesgo. Además, están bajo vigilancia Cariño, Dumbría, Mazaricos, Ortigueira, O Porto do Son, Rianxo, Ribeira, Vimianzo y Zas (A Coruña); Ribadeo y Trabada (Lugo); A Guarda, Marín, Meis, Moaña, Poio, Pontevedra, O Rosal, Redondela, Soutomaior, Tomiño, Tui, Vilaboa y Vilagarcía de Arousa (Pontevedra); y A Porqueira, Rairiz de Veiga, Sandiás, Vilar de Santos y Xinzo de Limia (Ourense).
El levantamiento parcial se produce tras notificarse 165 focos en aves silvestres en España desde julio —alrededor de una decena en Galicia— y seis en aves cautivas. Además, España fue declarada libre de gripe aviar altamente patógena en febrero por la OMSA, aunque se mantienen medidas preventivas. Para Galicia, la decisión supone un alivio para muchos productores, pero obliga a mantener la vigilancia y reforzar la bioseguridad en los municipios aún afectados para evitar nuevos brotes.