Sobre ellas, Ana Trevisani destacó el apoyo que desde la primera edición tuvo la cita por parte de Turismo de Galicia, de la Diputación de A Coruña y del Concello de Santiago, sumando cada vez más instituciones, a las que mostró su agradecimiento por confiar en este proyecto: “Fairway es la suma de muchas manos y voluntades, siendo el objetivo la mejora del Camino de Santiago y del turismo en general”, concluyó.
Sobre estos últimos aspectos, Manuel Oreiro puso en valor la capacidad del evento de atraer a turoperadores internacionales que operan en las distintas Rutas Jacobeas y que llegan a Compostela con el objetivo de reunirse con empresas locales, dinamizando, de este modo, el desarrollo económico del sector.
Por su parte, Antonio Leira definió Fairway como “punto de unión entre territorios” y comparó el poder integrador del evento con el de los Caminos Inglés y Fisterra-Muxía- que discurren íntegramente por la provincia coruñesa. “Han sido muchos años de trabajo y cooperación entre instituciones y concellos, que mantienen viva la esencia de los Caminos, que son mucho más que rutas espirituales. Son una oportunidad real para el desarrollo del territorio”, aseveró.
La integración de las distintas perspectivas en el evento centró también la intervención de Xosé Manuel Merelles. El director de la Axencia Turismo de Galicia puso en valor, además, “la importancia de apoyar la profesionalización de los actores que intervienen en la gestión de la experiencia del Camino de Santiago”. Un aspecto al que Fairway ha contribuido en su década de existencia y que, desde su puesta en marcha, “vino a cubrir una necesidad” de ofrecer ese fundamental punto de encuentro del sector.
Goretti Sanmartín, que cerró el acto de inauguración, se sumó a las anteriores perspectivas, felicitando a la organización por el desarrollo del evento. Además, recordó la importancia de sumar esfuerzos para “afrontar los distintos retos del Camino de Santiago.