De esa puesta en común surgieron aspectos como la necesidad de coordinar esfuerzos entre las administraciones para optimizar los flujos turísticos en los Caminos de Santiago. Sobre la propia turistificación, tanto instituciones como entidades privadas llegaron a la conclusión de que no existe como tal, pero sí que se deben tratar problemáticas derivadas de saturaciones puntuales en momentos y espacios concretos, adoptando medidas que sirvan para descentralizar y desestacionalizar, en la medida de lo posible, esos flujos de visitantes.
En el debate sobre la tasa turística no se pudo finalmente concretar en dónde se invertirá exactamente el dinero ni si tampoco revertirá directamente en el sector. Entre aquellos aspectos en los que se podría invertir se mencionaron problemáticas como la pérdida de conexiones aeroportuarias en la capital gallega, que perjudican mucho al sector.
También generaron gran interés tanto la conferencia inaugural -protagonizada por el director de la Agencia Turismo de Galicia, Xosé Manuel Merelles, y por el vicepresidente de la Diputación de A Coruña, Xosé Regueira-, como la mesa de debate sobre la democratización del Camino de Santiago y sobre los recientes cambios aplicados en la normativa para la obtención de la Compostela. Sobre este último aspecto, no se pudo arrojar luz sobre cuáles son las motivaciones de la Iglesia que han llevado a dichas modificaciones ni tampoco a la elección de ciertas rutas en detrimento de otras.
El Workshop más grande
Las jornadas del pasado lunes y martes contaron con una actividad frenética durante todo el día en la sección de Workshop. «Este año hemos contado con 43 Hosted Buyers procedentes de 18 nacionalidades diferentes y más Sellers que nunca, 140, participando muchos de ellos por primera vez. Esto nos permitió desarrollar alrededor de 3.200 reuniones de trabajo», explica Manuel Oreiro, codirector del evento.