Ahora se incorporan los técnicos del Grupo de Apoyo Logística de la Agencia Gallega de Emergencias con material y maquinaria destinada a la extracción de agua. En un primero momento, intervendrán en Fene, en la Estrada da Palma, donde un escenario semejante impide el acceso a viviendas y, por tanto, a las personas.
Durante esta madrugada, la situación en este municipio fue empeorando debido al aumento del nivel del agua, que, además, alcanza una fuerza tal de arrastre que hace muy difícil a llegada de los equipos de emergencias. Con todo, desde el 112 Galicia se solicitó la colaboración de los profesionales de Urgencias Sanitarias de Galicia-061, que prestaron atención telefónica, e incluso enviaron dotaciones hasta los puntos más próximos a las personas por si fuese necesaria una evacuación de urgencia. Hasta este momento, no fue necesario, y se sigue insistiendo en la recomendación de que las personas se mantengan en las partes más altas de las casas.
Conviene resaltar que el 112 Galicia gestionó desde las 12 horas del día de ayer hasta las 8 de esta mañana un total de 220 incidencias relacionadas con la situación meteorológica y hidrológica, de las cuales 50 se produjeron durante la noche, esto es, desde las 00:00 horas hasta las 08:00 de esta mañana.
La mayor parte de las intervenciones (112) estuvieron motivadas por las inundaciones en calles, carreteras, viviendas, bajos y garajes. En menor medida, se registraron árboles caídos (47) y desprendimientos de tierras y piedras (16).
De hecho, en Dumbría, la carretera provincial DP-2302, al paso por Buxantes, está cortada debido a un movimiento de tierra, piedras y vegetación que bloqueó completamente el acceso a un garaje con dos coches atrapados y tres perros desaparecidos. De momento, ninguna persona resultó herida, pero los daños son importantes, ya que estamos hablando de un desprendimiento de quince metros.