Rock veterano, sangre joven
La formación que girará por Galicia se completa con músicos de amplia trayectoria como Leo Viñola, Pablo Calleriza y el joven Anxo Porto, encargado de suplir la voz principal en esta gira. “Es el jovenzuelo, el que baja la media”, bromea Arévalo, “pero nos da esa onda de rock and roll joven, de pelo largo, que a nosotros ya nos falta”.
Más allá de la nostalgia, el proyecto mira al futuro. “Puede ocurrir, y va a ocurrir”, asegura sobre la posibilidad de publicar nuevo material. Antonio Molina conserva letras inéditas escritas por Manolo Tena: “Las tiene en papel, escritas por él. Hay que sacarlas a la luz”. Además, la banda ya cuenta con representación en Madrid de cara al verano, lo que apunta a una etapa con continuidad.
Un rockero que no para
Carlos Arévalo no entiende la jubilación como retirada. “Soy un viejo rockero o un rockero viejo”, dice entre risas. “Como decía Clint Eastwood, no dejo entrar al viejo en mí”. Compagina su actividad musical con la docencia, la producción y la natación: “En el agua reseteo la vida. Parto de cero”.
Su agenda es frenética: gira tributo a Michael Jackson, el nuevo trío Blues Sandiego, actuaciones semanales en La Galiciana y el estreno en marzo de Silent Feel, un innovador formato de concierto que explora la experiencia sonora con auriculares. “Hay que seguir activo. Eso es lo que te mantiene joven”, afirma.
El sábado 14 de febrero, Día de los Enamorados, la propuesta es clara: “Enamorémonos del rock and roll”. Cucharada subirá al escenario de la Sala Moon a partir de las 21:30 horas. “Alguna rosa aparecerá”, admite Arévalo con complicidad, “pero primero, rock and roll total”.