Los arrestos, realizados el 22 de mayo por la Guardia Civil del Puesto Principal de Milladoiro-Ames, se produjeron tras una «minuciosa y rápida investigación» que comenzó a raíz del incremento de robos en furgonetas de empresas de construcción, fontanería, electricidad y calefacción. El grupo seleccionaba vehículos comerciales, especialmente furgonetas blancas y rotuladas, convencidos de que contenían herramientas de alto valor.
El modus operandi del grupo consistía en fracturar ventanas o forzar bombines de puertas de las furgonetas. Tras realizar su primer robo el 18 de mayo en Galicia, los detenidos operaron en diferentes municipios como Santiago de Compostela, Ames, Negreira, Brión, Vedra, Rois, Sigüeiro (Oroso), Caldas de Reis y Pontecesures, extendiendo su actividad a la provincia de Pontevedra.
Los implicados, que llegaron a Galicia a través de la provincia de Ourense, utilizaron una vivienda turística en Dodro como base temporal, y se desplazaban en dos vehículos. La rápida actividad delictiva del grupo, con más de 20 robos en apenas cuatro días, motivó la intervención policial con apoyo de la Comandancia de la Guardia Civil de Ourense. Los presuntos autores fueron interceptados en la A-52 cuando intentaban abandonar la comunidad gallega, y en uno de los vehículos se hallaron efectos y herramientas sustraídas, valoradas en más de 70.000 €.