A este respecto, desde la UHC opinan que «es importante marcarse objetivos cuantificables para mejorar y aumentar los turistas en temporada baja y no obligar a cerrar a muchísimos establecimientos de restauración y hoteleros por no alcanzar un mínimo de rentabilidad que les permita abrir».
Tampoco son positivos los que hacen referencia a la ocupación anual, que se cerró con un 64% en 2024. «Además», explican desde la asociación, «si tenemos en cuenta los datos de los meses de enero a abril, noviembre y diciembre, esa ocupación cae a un 48%, la peor con diferencia de ciudades turísticas del norte de España como Vigo, A Coruña, Oviedo, Santander, Bilbao y San Sebastián».
Y aunque los mejores datos se registran entre mayo y octubre, con un 80% de ocupación, esta cifra sigue siendo más baja en otras ciudades como Málaga, que tiene un 87%; Valencia, un 86%, o Bilbao, que tiene un 82%, «Ninguna de ellas, por cierto, tiene tasa turística», señalan.
Precisamente la implantación de este impuesto en la capital gallega continúa siendo una de las grandes preocupaciones del colectivo, que todavía no tiene información por parte del Concello y para cuya instauración «sigue sin haber consenso», tal y como recuerda la UHC, que ya manifestó en anteriores ocasiones sus temores por lo que generará su implantación, como «el ser menos competitivos para captar congresos o la penalización a quienes pernoctan y que, paradójicamente, son los que más beneficio dejan en la ciudad».
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